Carta desde el ciberespacio número 192, del 9 de octubre de 2008

Dólar aquí y allá, soja, superávit gemelos, culpables y otras dudas globales
Simulaciones, confusiones y certezas
Hola gente, amigos y no tan amigos. Hoy es uno de esos días de con más incertidumbres que certidumbres, uno de esos días en que no conviene tomar decisiones trascendentes. La solución, me parece, es la que sugiere Patricia Paltrow, la única persona que conozco que está tranquila allí en la Calle de la Pared: ...“gordito, lo mejor que podemos hacer es meternos en la en la cama, prender el LCD gigante y mirar alguna película de amor bien hollywoodense, al estilo de “Realmente Amor” o “Alguien tiene que ceder”, de esas que te devuelvan la fe en la humanidad. Pero como vos estás allá y yo acá, no podemos, así que conformate con mirar el Canal Fashion TV y hablamos a cada ratito, total, aquí en el banquito todos gritan y hablan como si supieran lo que está pasando. ¿No conocés un experto en ataques de pánico para poder consultar?”, agregó, dijo jeje, la frase de moda, y me colgó por un rato desde su nuevo Iphone con el que se la pasa jugando en los tiempos muertos. Tenía razón, claro, como siempre, es “un día de esos” en que mirar los diarios puede ser insalubre, ni que decirles las páginas de Bloomberg y hasta las de CNN, todos están con ataque de euro-pesimismo global, como si hubieran estado comprados en euros porque esperaban la caída del imperio americano a la vuelta de la esquina, pobrecitos. Mientras tanto, el director gerente del FMI advirtió, constructivamente claro, que “estamos al borde de una recesión global”, como quien grita fuego en medio de Arabia Saudita, allí, justo adonde llenan los barriles de petróleo con, justamente, petróleo crudo o algún material más inflamable. En Clarín digital, a la derecha de su pantalla, había un titulito también para alegrarnos el día: “Doce enfermedades que el cambio climático puede potenciar”, decía en esta misma mañana, no muy lejos de las declaraciones del Strauss que no compone ni baila valses de su tío abuelo vienés. Qué lástima, por ahí lo hacía mejor que pronosticar obviedades que sólo profundizan la tendencia y angustian más a la gente común. En medio de tanta incertidumbre, ataques de pánico aquí y allá, angustias existenciales y materiales por todos lados, se me ocurrió que lo único que podía decirles en este segundo jueves de octubre es que hay unas pocas certidumbres de las que tomarse entre tantas malas noticias. Pero cuidado, panic attacks aquí y allá, confusiones, simulaciones, operaciones de prensa, doble sentidos y sinsentidos, nada es lo que parece cuando estamos en un medio de la tormenta, todo parece peor de lo que es en realidad, así que lo que nos queda es refugiarnos en esas pocas certidumbres, no dejarnos llevar por la manada, mantener la calma y esperar que el tiempo haga su trabajo, algo que suele hacer mejor que nosotros mismos. Las tormentas son así, pero pasan, siempre pasaron desde que el mundo es mundo, y la mejor manera de ganarle a las leyes de Murphy es ignorarlas o, como diría el sabio Winston Churchill, “me pasé la mitad de mi vida preocupándome por cosas que finalmente nunca ocurrieron”. No estoy promoviendo ignorar la realidad ni mucho menos, me conocen, eso lo dejo para Cricri y sus amigos, sino tomarnos el tiempo para analizar los hechos, asesorarse con los que saben, no dejarse llevar por las apariencias (una mujer vestida de sábana, o una sábana vestida de mujer, por ejemplo), recordar que lo esencial es invisible a los ojos y luego, con todos los datos, tomar las decisiones del caso. Y listo. “El resto, como dice la abuela de Paltrow en su fórmula número 7 para la felicidad, es saber que no todo depende de nosotros ni lo podemos manejar”. “Disfrutemos de lo que sí depende de nosotros”, agrega la ancianita sabia. Capítulo I, el mundo no fue ni será una porquería ya lo sé… Ante todo, hay que aceptar que esta crisis es global, como lo acaba de señalar con increíble brillantez y sagacidad, aunque con unos meses de atraso, el mismísimo Dominique Strauss-Khan, el “Ceo” del FMI. Para los optimistas domésticos que siguen sin preocuparse por el efecto Jazz, total, es un problema de “ellos”, la realidad les está haciendo ver que no existe el famoso desacople, ya que el mundo se ha achicado demasiado como para pretender que un país o una región esté blindada o aislada del resto del planeta “Vivir con lo nuestro”, la demagógica frase marketinera de Aldo Ferrer, es sólo eso, una frase marketinera que ignora desde la división internacional del trabajo, pasando por la teoría de la especialización y llegando hasta las ventajas innegables de la apertura económica y la interdependencia, en que uno más uno son siempre más que dos. Dicho de otra forma, vivir en un tupperware, en una burbuja, lejos del mundanal ruido, suena bonito, pero ni funciona ni es aconsejable por razones ni económicos ni sociales ni humanas. Uno se pierde demasiado de lo bueno de lo que ocurre en el mundo ante el temor –o la inseguridad- de depender e interactuar con el resto del planetita y no poder controlarlo todo, como quisiera mister K, vaya a saber por qué. Pero así como la crisis es global, también debemos saber que estamos muy lejos de una crisis como la de los años ’30, en donde todo lo que podía hacerse mal se hizo mal, porque las ideas e ideologías de entonces no daban para mucho más que eso. A casi 80 años de entonces los seres humanos –no todos, hay que aclararlo- hemos aprendido mucho de nosotros mismos y del mundo, y de las experiencias vividas. La teoría económica que sucedió a la crisis del 30 desarrolló, entre otras ideas, el entonces naciente keynesianismo (con sus políticas monetaria y fiscal para tiempos de recesión), así como la intervención y las regulaciones estatales para enfrentar las situaciones críticas de este estilo en donde se necesitan la ayuda estatal y las políticas anticíclicas para enfrentar estas situaciones de riesgo, sin por ello claudicar del funcionamiento del mercado (¿conocen alguien más pro-capitalista que Lord Keynes, de paso?). Y otras escuelas económicas desarrollaron innumerables buenas ideas sobre el origen de las expectativas racionales (y las irracionales, de paso) y sobre cómo enfrentarlas. Todo lo que viene haciéndose desde hace meses y meses en los Estados Unidos, y ahora se están sumando el resto de los países del mundo, tarde pero seguro, apuntando en la dirección de utilizar al Estado de manera pragmática y más allá de las ideologías para evitar, justamente, que la historia vuelva a repetirse y que se produzca otra crisis como la iniciada en 1929. Y eso sin renegar del american way, como se ironiza aquí. Por lo demás, un “detalle”: los Estados Unidos tienen la máquina de hacer dólares, con lo que hay un prestamista de última instancia y los problemas de insolvencia financiera focalizados e iliquidez por contagio hoy pueden enfrentarse, así como en los años ’30 no se podía. En estas últimas semanas, de hecho, la Europa “no muy unida”, así como otras naciones fuertes del mundo, están comprendiendo está lección y aplicando fórmulas parecidas a las aplicadas por los tan criticados EE.UU. (garantías de depósitos, por ejemplo, para ampliar las redes de seguridad). Resta decir que ahora viene la etapa de las reuniones conjuntas de todos estos países, como las que ocurrieran a fines de los años ’70 ante una anterior caída del dólar (en ese caso ante el marco alemán y otras monedas de resguardo). La concertación de políticas globales debiera ser ahora la herramienta global a aplicarse en esta crisis que ya es global, y de hecho día a día los países están tomando medidas de consenso en la misma dirección, como la reducción concertada de tasas de interés de los días pasados. Capítulo II, la Argentina no está blindada, al fin se dieron cuenta La primera certeza de la que habrá que cuidarse es que ahora viene el show de la simulación. Así como aquella mujer de la foto disfrazada de sábana (ver arriba) es una realidad que nos confunde, en ese caso una bella simulación estética para divertirse, queda claro que la estrategia del gobierno de Cristina De Kirchner será desde ahora, y ya lo es, otra simulación pero no tan agradable: echarle la culpa de todos pero todos toditos los problemas que vienen en la Argentina a la crisis económica-financiera global. Bingo. Y del agujero de ozono también. Y de las enfermedades ocasionadas por el cambio climático también. “Nosotros veníamos bárbaro, pero nos agarró el campo y desató la inflación, y nos agarró la crisis global y nos enfrió la economía, y nos agarró todo eso junto (inflación, desaceleración) y nos aumentó los índices de pobreza e indigencia. Qué injusticia el mundo, ¿vió doña Rosa?”, será el discurso del oficialismo, ya lo es, de hecho… Pero la pura realidad es que la economía argentina ya venía desacelerándose desde principios de este año, mucho antes que la crisis global apareciera en escena, cuando aún la soja estaba cerca de 600 dólares la tonelada en Chicago y el campo se defendía de un kirchnerismo prepotente que quería apropiarse la renta extraordinaria para aumentar su superávit fiscal, y así tener más recursos para comprar más conciencias. El gráfico del Estudio Broda demuestra lo que revelan hoy otros consultores también: que la economía comenzó a perder fuerza en el primer trimestre del año, antes de la crisis del campo, y esto se profundizó con la crisis del campo, y ahora se profundizará más con la crisis internacional. La razón para explicar esta desaceleración hay que buscarla en la misma política oficial, no en otro lado: inflación que en aquellos meses apuntaba a 25%-30% y generaba el ocultado aumento de los niveles de pobreza e indigencia, más un dólar que empezaba a retrasarse por la inflación y a encarecer al país, más la desinversión de estos años (disfrazada de inversiones públicas poco productivas y siempre demoradas), más las expectativas desmejorando y una economía que, sencillamente, no podía seguir “creciendo” al 8% o 9% anual porque estaba recalentada. “Uno no puede crecer a la velocidad que se le ocurre, sino a la que la estructura económica nos lo permite”, como suele decirlo Paltrow en aquellos momentos en que se pone seria, cosa que no ocurre demasiado seguido, usualmente cuando se empieza a quedar dormida y busca formas de hablar y distraerse para no roncar (aunque esto es un secreto, claro).
Fuente: Ciclo Estudio Broda, octubre 2008
La segunda certeza es que el precio de la soja estuvo inflado durante casi un año por la burbuja de los commodities iniciada el año pasado y que esto acaba de terminar en la medida que la soja cayó de 609 dólares en Chicago en julio pasado a bordear los 360 dólares para los últimos días. Con lo que una vez que explotó la burbuja inflada por la corrida de los mercados hacia el refugio de los commodities, es posible pensar que el precio actual no muestra aún una cotización que “tocó piso”, ante presagios que anticipan que habrá una demanda genuina mundial en caída pese a la inclusión de millones de chinitos e hindúes que ahora aplican a la sociedad de consumo, menos mal. Si esto es así, el precio de la soja seguirá ajustándose a la baja. ¿300 dólares la tonelada o menos? Junous, como dice Paltrow, pero ese ya es un nivel que, aunque mejor que en el pasado, pone en jaque la ecuación cambiaria del gobierno nacional y su política económica, no sólo por el saldo comercial (que en el año 2009 podría estar entre 6.000 millones de dólares máximo y 0, según los diversos cálculos y estimaciones de precios) sino por el costado fiscal que empieza a complicarse más y más en un momento en que el dilema que aparece a la vista es devaluar más, para compensar la caída de los commodities (arriesgándose a apurar la inflación), o no devaluar ni bajar las retenciones, con lo que se estaría en el peor de los mundos. (¿Servirá ubicarse en el famoso término medio de las tibiedades?). Esto es, los dos pilares del modelo, los superávit comercial y fiscal, están bajo la lupa. Y todo esto en momentos en que la demanda de dinero (la predilección de los argentinos de tener pesos o dólares) apunta al viejo deporte nacional (como lo llama Miguel Angel Broda) de ahorrar en dólares, por las dudas…
Estudio Federico Muñoz & Asociados
Fuente: Ciclo Estudio Broda, octubre 2008
Amigos y no tan amigos. El dilema del gobierno actual es el mismo que el sufrido años atrás, cuando la guerra de devaluaciones de los países emergentes iniciada con México y el efectoTequila y culminada con el efecto Caipirinha en Brasil generó que todos los países competidores de la Argentina hubieran devaluado sus monedas ante el avance del anterior superdólar en el mundo. Todos en el vecindario habían devaluado, menos la Argentina. En aquel momento, que hacía necesario salir de la convertibilidad por las buenas antes que el mercado saliera por las malas, se dudó, se postergó, se apostó a que la convertibilidad podría resistir o que los precios internacionales podrían recuperarse a tiempo. No ocurrió, y la convertibilidad cayó, por las malas, hacia principios de 2002, con la crisis que sobrevino después. En ese momento le echaron la culpa a Cavallo, ya que lo tenían a mano, pobre Mingo. Hoy por hoy los commodities están cayendo, el dólar se está revaluando y todo el vecindario está devaluando sus monedas con mayor o menor intensidad, menos la Argentina, que está jugando al gradualismo bajo el argumento que las reservas son, como en la convertibilidad, suficientes como para conducir una salida ordenada de la actual “convertibilidad implícita” cercana al 3 x 1. ¿Es posible una salida ordenada en este escenario internacional mientras Brasil, Chile, Uruguay y el resto del vecindario están dejando caer a sus monedas para defenderse, mantener su competitividad y como respuesta al super-dólarcito? No lo sé. Sólo que en esta sencilla pero emotiva ceremonia le deseamos a Martín Redrado la mejor de las suertes en su intento valeroso de tratar de salir ordenadamente de “su convertibilidad” sin que la demanda de dinero en contra le gane la apuesta. De corazón, Martín, que tengas suerte.
Econviews – Informe Semanal Miguel Kiguel
Para terminar, amigos y no tan amigos, el mundo se ha complicado severamente y hasta hoy mismo no muestra signos de revertir esta tendencia, pero esto es pánico, puro pánico, que cambiará cuando culmine la Era Bush (a quien ahora le echamos la culpa de todo lo que pasó en los últimos 300 años) y un nuevo presidente de los Estados Unidos sea capaz de cambiar las expectativas de negativas a positivas, lenta o rápidamente, desde la primera decisión o demorando unos semestres. Habrá recesión, claro, pero no será la crisis del ’30. ¿Mi opinión, en este momento tan inquietante? Que si ello ocurre la economía mundial vivirá un rebote del estilo de los que ha vivido la Argentina en sus propias crisis, de 2002 en adelante, sin ir más lejos. Y si esto ocurre, la recesión global durará unos pocos trimestres (empezando por el que transcurre en este momento), y luego veremos una lenta pero firme recuperación al estilo serio y desarrollado. El otro escenario, el de una repetición de la crisis del ’29, lo dejó para los apocalípticos y vendedores de pesimismo, que sueñan con una caída del imperio americano, sin darse cuenta que en el medio nos llevará puestos a todos. Les copio un poema sencillito, que siempre me gustó, viene bien para los momentos de pánico y para darle una perspectiva diferente a la vida….
Tormentas Habrá tormentas, hijo mío. Habrá tormentas. Y en cada tempestad tú creerás que estás solo enfrentando a los crueles vientos. Pero con el tiempo la ira y la furia menguarán, y cuando el cielo se despeje te encontrarás prendido de alguien a quien nunca hubieras conocido sino fuera por la tormenta. (de Margie De Merrell)
Con respecto a la Argentina, lamentablemente soy más pesimista, porque los fundamentos económicos, políticos e institucionales nos llevan a la zona de icebergs, y no sé si el capitán de la nave, que de barcos y economía no entiende ni J, podrá esquivarlos, mientras el coro de músicos del oficialismo sigue subestimando la actual situación interna y buscando culpables aquí o allá, por las dudas. Me voy a ver conversar con Paltrow, que debe seguir peleándose con el Don Jones, el Don Nasdaq y el Don S&P, entre otros. Por lo demás, le queda muy lindo cuando se la ve con el casco puesto.
Hasta la Victoria Secret. Un abrazo, abróchense los cinturones de seguridad, y los otros también. El Hombre Electrónico (políticamente incorrecto)

Carta desde el ciberespacio número 191, del 2 de octubre de 2008

Sobre pronósticos apocalípticos, ataques de pánico y vendedores de pesimismo

¿Destrucción creadora o efecto mariposa?

Hola gente, amigos y no tan amigos. Lo que más me gusta de Patricia Paltrow, además de sus ojos azules, las camisas blancas que me roba sistemáticamente para dormir o caminar conmigo por la playa y sus short-jeans agujereados (y su ir y venir descalza por el parque…, claro) es su desparpajo y su actitud políticamente incorrecta (que compartimos, por lo demás). Esa personalidad inquieta la hace tener siempre una visión anti-manada que la lleva siempre contra la corriente sin que eso sea tan sólo una posición transgresora adolescente, sino una forma de afrontar la vida "a su manera", como aquel de los ojos azules. Me gusta su "no se de qué se trata pero me opongo" que todo lo cuestiona, que la hace tomar a la vida alegremente como un desafío, y atreverse a cambiar todo lo que quiere cambiar pese a sus 51 añitos. Y me encanta que la palabra imposible no figure en su diccionario. En estos días viene triste, sin embargo, ya que su banquito de inversión ahora ha sido comprado por un gran banco comercial en este mundo despersonalizado en que, como lo mencioné hace dos semanas, ya no queda demasiado lugar para los tradicionales bancos de inversión sólidos, y atendidos por verdaderos entendidos en finanzas. Y menos aún queda lugar para esos supuestos Amos del Universo (veasé "La Hoguera de las Vanidades") que estaban tan ocupados en jugar con su Palm, o su Iphone, o su Blackberry, que ya no sabían siquiera pensar demasiado y se vendieron y se compraron y asesoraron de igual manera a sus clientes, confundiendo la Play Station con la Realidad. Así que ella, que manejaba muy severamente a su colección personal de yuppies en vías de extinción que tenía a cargo, ahora pasará a ser una VP más en una estructura llena de VP's de aquí y de allá, o se irá a casa a disfrutar de otra manera sus próximos 30 o 40 años de vida. "Flaquito –me dijo hace un rato desde la Calle de la Pared, mientras me comentaba cómo otra vez se había instalado la mala onda pese a que el Senado aprobó el Híper Rescate-, la gente transcurre su vida creyendo que es inmortal, y deja siempre los cambios personales para el futuro, como si tuviéramos tanto tiempo para empezar a hacer lo que deseamos hacer." Allí en Wall Street estaban todos a los gritos, hasta se escuchaba por el telefonito mientras ella me hablaba, hoy vendiendo todo y todos con la misma histeria con que antes de ayer compraban todo y todos (efecto manada, claro). Y entonces me inquieté por esa mujer de rulos personalizados que hasta hace poco fueran rulos rubios auténticos, pero que ahora cambiaron a castaños para diferenciarse de todas las mujeres-manada que hoy quieren ser rubias por decreto. Pensé que empezaba a deprimirse por toda la tensión de estos meses corriendo a entrar o salir del Don Jones, o peor, que era una mujer al borde de un ataque de nervios, o peor aun, de un ataque de pánico. Capítulo único, que no panda el cúnico Pero no, era sólo que ella sigue creciendo, madurando, cambiando, aprendiendo, cómo lo hará hasta un segundo antes del final. Eso me gusta, ya lo dije. Y entonces –tranquila en medio de esa guerrita, aunque con el caso puesto porque no come vidrio- me explicó su nueva teoría que viene pensando hace unas semanas. "Baibi, esto no es un efecto mariposa –me dijo en medio de los gritos a su alrededor-, esto no es que alguien aleteó en Pekín, ni siquiera en Miami porque Donald Trump se construía unas decenas de towers medio redondeadas y monas de 70 o 80 pisos, que no sé a quién se las venderán ahora. Esta no es la caída del imperio americano soñada por los progres, resentidos y envidiosos varios del mundo chavista o cristinista, este no es el día después de mañana ni el cambio climático que vino a hacernos Pum y a inundarnos. Esta es la típica demolición que hacen en los Usas para construir un edificio todo nuevito, mejor que el anterior, esto es América, es el americanuei adonde las casas no se restauran como en la vieja Europa euroesclerótica, sino que se dinamitan, para empezar desde cero con una más grande y mejor. Este es otro ciclo económico que vuelve para contradecir a los teóricos de la nueva economía, sólo eso, nada menos que eso. Esto es otra crisis de crecimiento típica del capitalismo, de esas que describía el maestro yosep yumpeter (Joseph Schumpeter, claro, en el idioma Paltrow) en las primeras décadas del siglo pasado, cuando se cansó de la vida activa (fue ministro de Economía de Austria luego de la primera guerra y también banquero, casi como el mismísimo Keynes), y como él se cansó del mundanal ruido, y se fue a Harvard y luego se fue también de allí y al final se dedicó a estudiar y escribir genialidades". Yo la escuchaba divertido, pese al ruido de los mercados, tratando de imaginarme a la famosa destrucción creadora y de recordar la teoría de los ciclos económicos que estudiamos en la facu, sin éxito claro, tengo corta la memoria larga y en aquella época ni existían ni la ley de Moore ni los discos rígidos de 120 jigas. Entonces pensé en la destrucción creadora, en el rol de los verdaderos empresarios pujantes que un día se inventan una innovación o un producto y cambian o mejoran el mundo. Se me pasó por la cabeza Bill Gates, claro, que cambió el mundo como otros que vendrán en el futuro (porque hay un futuro pese a los vendedores de pesimismo que pululan en estos días) y volverán a cambiarlo, a mejorarlo, a recrearlo. Y como soy un frívolo incurable se me ocurrió también la imagen-metáfora de una mujer antes de salir a cenar a una Date, dejando todo a su alrededor hecho un terremoto. Si uno entra en su habitación en ese momento quiere gritar socorro con todo revuelto arriba de la cama, cinco vestidos revueltos que se probó pero no le gustaron, varios pares de zapatos idem por el piso, polleras negras, vestidos azules o pantalones blancos que seguramente descartará para que no la confundan con un heladero, blusas de colores, medias de todos los largos y matices, pero a los diez minutos (o treinta), cuando ella sale de allí maquillada, peinada, hecha una diosa, ya no es el caos, ya no es la destrucción y menos la deconstrucción, sino el borde mismo de la perfección, el canal FTV en vivo, la mejor creación, la belleza misma de una mujer que sale a seducir al mundo. Eso es la destrucción creadora de yumpeter, una mujer deseando ser deseada y que sale del caos hecha una belleza. Recordé entonces el ciclo mensual del Estudio Broda adonde estuve ayer nomás, que estaba lleno como nunca de empresarios y hombres de negocios igualmente angustiados aunque con cara de póquer, haciéndose los tranquilitos. Estaban los de Wall Street y los de Main Street, estaban todos, los de las PYMES y los de los grandes bancos y empresas, mientras el Híperconsultor Miguel Angel, más López Murphy y Rosendo Fraga, describían lo que veían y lo llenaban a uno de estadísticas de lo que quisieran sobre la crisis de allá y la crisis de acá, y uno se preguntaba adonde estaba el verdadero peligro, si allá o acá. ¿Quieren saber mi opinión? Allí, en el mundo desarrollado, en algún momento pasará el pánico desatado, todos se sentirán más pobres (y de hecho lo serán) y eso afectará especialmente a las economías emergentes o desarolladas menos sólidas, más dependientes del comercio internacional, si hasta la competitiva japonesa Toyota está haciendo terapia porque vendieron menos Corollas en los Usas, si hasta el petróleo de Chávez cayó un 50% en semanas, si hasta el famoso yuyito de soja que es la llave de los superávits gemelos argentinos (tan promocionados como el soporte de nuestro supuesto blindaje) cayó desde los 609 dólares/tonelada que alcanzara en Chicago el 3 de julio pasado a rondar 390 dólares entre ayer y hoy, help, tanto pelear por las retenciones móviles para que no gane ni el campo, ni el capricho de K, sino la pura realidad. Ya lo saben, si baja de 350 somos nos engripamos fuerte, y a menos de eso, bronquitis, o neumonía, eso para los que creen que de esta nos salvamos por "piolas".

Fuente: Ciclo Estudio Broda, octubre de 2007

De todos los gráficos y cuadros estadísticos del Estudio Broda, que esta vez se preparó una catarata de datos e información para explicarle la crisis global a sus clientes, el más simple es el de aquí arriba, que confirma que aunque las previsiones sobre el desempeño de la crisis norteamericana se han ajustado otra vez a la baja, lo concreto es que estamos a años luz de una situación comparable con la crisis iniciada en 1929, algo parecido a lo que sostuve en la carta de hace dos semana. El hombre dio dos datos así al pasar, para desengancharnos del pánico: en la crisis del '29 el PIB cayó en los siguientes años 30% (por eso no fue una recesión, sino una verdadera depresión) y el desempleo llegó a 25% de la PEA, muy pero muy lejos de lo que está ocurriendo ahora. Ocurrió en un mundo muy diferente, con mucha menos experiencia y muchísimos menos instrumentos monetarios, fiscales y financieros para enfrentar este tipo de situaciones. Visto como una metáfora, en los años 30 una neumonía nos tiraba a 6 yardas bajo tierra, mientras que con los modernos antibióticos y otros medicamentos, sólo hay que cuidarse y hacer buena letra y portarse bien, cosa que los argentinos no solemos hacer, claro. Una más para "achicar el pánico", como se decía antes: las proyecciones actuales revelan que los Estados Unidos podrían ingresar en una recesión más larga que profunda, como dice Miguel Angel hace meses, pero quienes más sufrirán no son sólo los EE.UU., sino los europeos, los japoneses y quizá el resto de Asia, y los emergentes, claro, todos fuertes vendedores de productos a los tan criticados y envidiados "imperialistas yanquis" que les compran de todo un mucho. Vean el cuadro de Broda, sino…

Fuente: Ciclo Estudio Broda, octubre de 2007
Como se ve, las actuales proyecciones revelan que el mundo pasaría de crecer 3,5% en el 2007 a 1,4-1,7% en el 2009, aunque los EE.UU crecerían (pese a toda la mala onda y los pronósticos apocalípticos) 0,7% en el año 2009, contra 0,5% para Japón, 0,4% para Inglaterra, 0,4% para la Eurozona y cerca de 5% para los países emergentes, que el año pasado crecían en promedio nada menos que 7,5% anual aproxi. Todo muy lejos de la crisis del '29 que todos temen. Con todo, hay un aclaración del mismo Miguel Angel: todo esto si los Estados Unidos siguen haciendo de manera heterodoxa y pragmática lo que están haciendo hasta ahora desde la FED y el Tesoro, y si se aprueba el paquete de salvataje que ayer fue confimado por el Senado, y quizá mañana en la Cámara de Representantes (diputados). Sino, el escenario puede complicarse, Obvio. Pensando en todo esto, mientras el pánico cundía hoy otra vez por todo el mundo ante la nueva paliza de los mercados, volvió a llamarme Paltrow, ya más tranquila porque el mercado ya había cerrado. Y seriecita, tranquila, sin pánico, volvió a repetirme lo mismo…."flaquito gordito, no te equivoques, estos no son los años 1930, este es el siglo XXI y esto es un ciclo económico como los que nos habíamos olvidado, es la destrucción creadora del profe Yosep Yumpeter, y cuando todo esto pase, cuando los Usas tengan un sistema financiero más seguro, más regulado, más concentrado en bancos gigantes a escala mundial, y más protegido aún, los EE.UU. saldrán más fuertes que antes. Te apuesto lo que quieras, incluso eso que ya sabés…", y empezó a reírse y me colgó el celu, como siempre lo hace. Entonces tuve la imagen de una demolición como otro ejemplo de destrucción creadora, menos frívolo que el de una mujer antes y después, o después del antes. Recordé cuando dinamitaron el Albergue Warnes para terminar con la historia y comenzar a construir espacios verdes, unos hipermercados, para terminar con el pasado y comenzar con el futuro. Busqué fotos de demoliciones y encontré un blog lleno de demoliciones de edificios en cadena (http://www.metacafe.com/watch/1205018/demolition/), bien al estilo del american way, y entendí mejor cómo funciona el capitalismo y cómo para construir algo nuevo hay que destruir lo que está enfermo, lo que ya pasó, lo que no va más, lo que estaba funcionando mal como esos yuppies Amos del Universo de la novela de Tom Wolfe. Palltrow, una vez, me enseñó la "teoría del placard explosivo", me dijo "gordito, la ley Paltrow número ocho que me enseñó mi abuelita dice que por cada prenda nueva que uno se compra hay que llegar a casa y sacar una ropa vieja y gastada similar, y tirarla o donarla, de modo que los placards nunca rebalsen como en el caso de 9 de cada 10 personas que viven aferradas al pasado y nunca tiran nada (euroescleróticos, bah), sino que acumulan lo nuevo sobre lo que guardan viejo, sobre lo ultra viejo y así hasta el fin, con lo que no sólo un día les estalla el placard por acumulación de ropa vieja, sino que tampoco pueden disfrutar de lo nuevo porque no pueden despedirse ni desprenderse de lo viejo. Esa era la ley 8 de mi abuelita, que era sabia y feliz de la vida. Hay que tirar lo viejo para disfrutar lo nuevo. ¿Me entendés flaquito?". No digo quemarlo, no digo despreciarlo, no digo dejar de admirar su encanto y agradecerle sus patrióticos servicios prestados, sólo digo despedirse del pasado para seguir yendo al futuro, creciendo. Claro que la entendí y el concepto mismo de destrucción creadora se me fue haciendo más claro en la cabeza, sobre todo luego de ver las demoliciones de edificios para dar lugar a nuevos y mejores edificios.
Epílogo, ¿efecto mariposa o destrucción creadora?
Y entonces me acordé de mister Darwin y su teoría de la evolución, y pensé en el mono que fuimos hace miles de año, simpático, pero que con los años, los siglos, los milenios, se fue transformando en lo que somos hoy, seres humanos, menos salvajes, más inteligentes, con memoria ram y disco rígido, con experiencia y con capacidad para no repetir los errores una y otra vez como Sísifo, menos salvajes a veces (no siempre, claro), más humanos. Y entonces, con todo esto, con los comentarios tranquilizadores de Broda en un mundo que juega a pronosticar el Apocalipsis, con la idea schumpeteriana de la destrucción creadora tan american way, tan EE.UU., me quedó claro que no estamos ante una mariposa que aleteó en Miami o en Pekin y desencadenó otra crisis como la de 1930 ni un tsunami como el de hace pocos años. Y entendí el mensaje. El peligro no son las crisis como esta, que dolorosamente se resolverá. El peligro, en todo caso, son los comportamientos en manada de la gente, asustada, atemorizada, histérica y al borde de un ataque de nervios porque no entiende qué está pasando. Y el peligro son los comunicadores, opinadotes y pseudo-expertos que se quieren lucir, quienes desatan estos pánicos para vender más ejemplares o tener más rating. Y quienes miran la paja en el ojo ajeno para no mirarse en el espejo. No sé si fui claro. Un abrazo, hasta la Victoria Secret. Ajusten sus cinturones de seguridad, y los otros también. El Hombre Electrónico (políticamente incorrecto)

Carta desde el ciberespacio número 190, del 25 de septiembre de 2008

Un país anestesiado, anómico, frívolo, polarizado, intolerante y fuera de la ley…
El desafío de pensar
Hola gente, amigos y no tan amigos. Estamos viviendo al día, mirando siempre el corto plazo, demasiado pendientes de la coyuntura. Ni qué decir de los medios de comunicación, que periódicamente toman un tema de manera compulsiva y se obsesionan con él hasta saturar, hasta que agotan a sus lectores, oyentes o televidentes con aquel runrún incesante, y entonces otra noticia más espectacular y adictiva que la anterior la substituye por equis días. Es como vivir en un eterno día de la marmota, aquella película en donde todo era igual al día anterior y las historias se repetían una y otra vez hasta cansarnos, aunque parezca que algo cambió y pasaran cosas nuevas que eran terriblemente viejas. Hay hasta profesionales de la comunicación, a veces muy buenos (y muy cínicos, de paso), que conscientemente se dedican a inventar temas candentes que opaquen o quiten el foco a los temas que quieren sacarse de la pantalla. Son las típicas maniobras de distracción. Un ejemplo quizá patético, aunque fallido, ocurrió en esta misma semana, cuando la Presidenta intentó “fijar agenda” (traducción: cambiar el eje de la información) anunciando una propuesta de grandes bancos internacionales sobre el tema de los acreedores que quedaron fuera de la refinanciación compulsiva de Néstor Kirchner, y agregando a eso unos discursos “espectaculares” (pueden darle a esa palabra la adjetivación que prefieran) en Niúiork, Niúiork, ya fuera en la sede de las Naciones Unidas u hoy mismo en el Consejo de las Américas, todo ello mientras en Miami el mismísimo Antonini Wilson declaraba en un tribunal comprometiendo aún más a funcionarios y ex funcionarios del actual gobierno, demasiado cercanos al ex Presidente Coyote Kirchner. Cricri quiso unas noticias para tapar la otra noticia, sin éxito, porque los argentinos empiezan a despertar de su letargo comenzado allá por el año 2002, cuando la Argentina vivió una implosión que generó daños de magnitud –ni siquiera descriptos por los sociólogos- en un país traumatizado por esas crisis terminales que, paradójicamente, nunca terminan, nunca se analizan y menos aún se resuelven, con lo que vuelven a repetirse una y otra vez. Por eso es hora de dejar el cortoplacismo por un rato. Capítulo I, ¿el pasado ya pasó?, las provocaciones de Luis Rappoport & Cía. “Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres”. La frase es del poeta y pensador alemán Heinrich Heine, y se puede encontrar como recordatorio en medio de Berlín, en una placaen el piso de la tristemente célebre Opernplatz, allí mismo donde en mayo de 1933 los nazis y sus fanáticos quemaron miles de libros en una especie de celebración del oscurantismo que hiciera ironizar a Signmund Freud con otra frase igualmente inquietante, aunque con aquella ironía que caracterizaba al creador del psicoanálisis: “es un gran progreso con respecto a la Edad Media; ahora queman mis libros, aunque entonces me hubieran quemado a mí". Aquel fue un intento de prohibir pensar diferente al pensamiento oficial y de “matar a la razón”, de los tantos que se han visto a lo largo de la historia. Y recuerdo aquel evento trágico aquí porque ayer nomás Luis Rappoport y Ricardo Ferraro (con un fuerte soporte de Daniel Marx) presentaron un libro, un libro más, por suerte, en los bellos salones de la librería El Ateneo en donde alguna vez funcionara el cine Gran Splendid. El tema del libro, por lo demás, hará que más de un kirchenrista fanático tenga la loca idea de quemar este libro, porque apunta a cuestionar el pensamiento único, y a promover un ejercicio maravilloso y un poco fuera de lo común llamado ‘pensar’, algo en desuso en esta argentina “tinellizada” en donde el juego es, justamente, el contrario: promover el “no pensamiento” a través de la frivolidad extrema de jugar a rozar el sexo explícito en horarios no aptos para menores (aunque luego estas genialidades son repetidas por muchos otros programas en horario central), aunque tampoco para mayores anestesiados, como lo están no pocos argentinos que han elegido la célebre fórmula de la felicidad barata y berreta llamada “pan y circo”. Y ustedes saben que yo no soy un moralista ni nada de eso, sólo un amante del buen gusto, de lo que nos eleva, no de los que nos hunde en la chatura. Seguramente el libro tampoco les gustará a los kirchneristas por otra razón adicional, ni qué decir de Cristina de Kirchner, alias Cricri, a quien le encanta “hacerse” la democrática y librepensadora mientras se piense como ella o pueda exponer sus ideas desde cualquier atril que le pongan adelante, incluso en los Estados Unidos, descalificando a quienes opinan o ven el mundo con otros colores y matices. No hace falta aclarar que aquel país, EE.UU., es lo suficientemente respetuoso y libre hasta el punto que cualquiera se puede dar el lujo de reírse de ellos (con ironías como el efecto Jazz o frases “chicaneras” como “los que necesitan un plan B son ustedes”), allí mismo, en su propia cara, jugando de visitante, mientras ellos se hacen los tontos, jeje, y los que no escucharon, jeje, aunque no, sólo parecen tontos, pero tienen la sana costumbre de pensar, simplemente pensar y dejar que ‘el tiempo haga su trabajo’. Claro está, este libro de Rappoport y Ferraro (con la ayuda de otros intelectuales argentinos) no les gustará a los K desde su título, “Presidencialismo Absoluto y otras verdades incómodas”, ya que si algo caracterizó estos años a “la Argentina de Tato” es un acercamiento progresivo a la anulación o el adormecimiento de poderes e instituciones de todo tipo, desde las políticas hasta las judiciales, sin dejar de mencionar a algo que parece tan inofensivo como el destruido Indek, a quien hoy mismo CriCri defendió en el Consejo de las Américas, casi dando cátedra sobre una materia tan compleja como las Estadísticas, cómo se hacen y para que sirven. Patético I, titularía Ambito si Julio Ramos viviera.
Die Argentinien Von Tato
Pero cuidado, el libro no está dedicado a los Kirchner ni es específicamente contra los Kirchner, ni mucho menos, sino que apunta al país todo, a los argentinos toditos, y no a la actual Argentina, a la de los últimos cinco años, sino a las de las últimas décadas, porque las actitudes sociales de anulación o subestimación de las instituciones que hacen a una República con todas las letras no es nueva, en todo caso es una tendencia que termina de cristalizarse en extremo en el actual gobierno presidencialista absoluto con delirios imperiales de la familia K, que viene a ser algo así como el colmo de la hegemonía “de arriba abajo”, queriendo sustituir el funcionamiento de las mismas instituciones que debieran formar parte de una República que funcione por las órdenes incuestionables del grande jefe, el bwana del momento, el que sonríe y dice un “yo no fui, hermanos y hermanas” inocente pero que lo quiere controlar todo como aquel ojo del Gran Hermano imaginado por George Orwell en la siempre presente novela, y tan actual que asusta, llamada “1984”, a secas.
Die Argentinien Von Tato
El libro es en sí mismo una gran provocación como sus autores, que nunca se quedan con la respuesta sencilla sino que tienen el educado hábito de repreguntar como el famoso “Juan el preguntón” de la vieja historieta. El libro buscó a unos cuantos pensadores y los desafió con unas diez preguntas fuertes para promover la polémica, para provocar el pensamiento. Es un libro humilde de objetivos, sólo quiere eso, provocar el debate, promover la reflexión y el pensamiento diferente, no único, no oficial, no nacional o importado, sólo honesto y apasionado por buscar y a veces hasta encontrar la verdad verdadera. Y entre las diez provocaciones que lanzan como botellas al mar, que no son sólo para los intelectuales inteligentes invitados al trabajo, o desafiados más bien, sino para los lectores que se aventuren a la provocación de pensar, hay dos o tres preguntas que, en mi opinión, son especialmente inquietantes. La primera es si lo que vivimos en la Argentina modelo 2008 es un presidencialismo absoluto o una democracia en vivo y en directo, como decía el mismísimo Cacho Fontana, pavada de cuestión más allá de las apariencias. No hace falta explicar mucho más. La segunda provocación, si el personalismo es lo contrario de la ley, lo que lleva a completar esa misma pregunta con una repregunta fuerte: ¿una sociedad libre debe ser esclava de la ley? Un excelente juego de palabras, de paso. La tercera provocación también se las trae: “sin oposición no hay democracia”, o avanzando un poco más en el desafío, “en la Argentina no hay oposición”. ¿La hay? –agrego yo-. ¿Adonde está? ¿Es que los medios no les dan prensa? ¿Es que no se la juegan? ¿Es que son demasiado inocentes al lado del “instinto asesino” del oficialismo a la hora de ponerse en el medio del cuadrilátero?
Die Argentinien Von Tato
Eniuai, como diría Palltrow, tengo también alguna crítica suavecita. No me gusta que en título se hable de “Otras Verdades Incómodas”, me parece un contrasentido con el mismo sano objetivo del libro utilizar la palabra ‘verdades’, aunque a veces el marketing se impone. La segunda, la elección de los desafiados, que me parece un poco sesgada hacia el progresismo honesto, pero progresismo al fin: me hubiera gustado encontrar allí a otros pensadores de la Argentina de esos que “think different”, un Mariano Grondona, por ejemplo, algún kirchnerista en estado puro como el mismísimo secretario de Cultura, alias José lo sabe todo. Etcétera, creo que se entiende. Vale la pena. Pensar siempre vale la pena, aunque duela. Eso es lo mejor. Para terminar, pueden ver un link en donde el diario Perfil publicó un video con la opinión de Rappoport y Ferraro, comentando el libro… http://www.perfil.com/contenidos/2008/09/17/noticia_0023.html Capítulo II, ataque de envidia ante un país en crisis, que la discute sanamente y que la enfrenta, en vez de esconderla… Patricia Paltrow, desde Niúiork, Niúiork, me habló a la mañana en medio de la verdadera batalla de expectativas que se está librando en la Calle de la Pared, y me hizo reír, como siempre. Nunca conocí a alguien así, tan “al mal tiempo buena cara”, siempre subida a la ola de la euforia como estilo de vida. Yo estaba mirando el canal Fashion TV mientras trataba de despertarme y pensaba en la mismísima Paltrow, usando mi camisa blanca un poco desabrochada aquí y allá, con su cabello ahora castaño claro y su corte supercorto que se inventó ella misma y que necesita sólo 28 segundos para peinarse (“o despeinarme femeninamente, baibi”, me dice), y algún trapito de su colección de Victoria Secret siempre en su lugar, porque para ella lo esencial es invisible a los ojos y la seducción es justamente esconder antes que mostrar. En ese momento “zona de nadie” en que no estamos ni dormidos ni despiertos, el telefonito comenzó a tocar el himno nacional de los Usas (la música que tengo en el celu para saber que ella me llama), y sin saludarme, acelerada como siempre, gritando porque acababa de abrir el bear market, aunque jugando hoy a ser bull market (con todos queriendo comprarse algo luego del duro discurso de dobleiú Bush de anoche y los anticipos de arreglo legislativo entre republicanos y demócratas), empezó a hablarme sin decirme ni hola, ni despabílate amor ni nada…. “Flaquito –me dijo entonces en tres idiomas- ya lo decidí, pese a que siempre voté a los republicanos, lo voy a votar a Obama, me fascina que en el lugar número uno de su agenda esté el cambio climático, si yo fuera el mismísimo JR de Dallas empezaría a vender stocks de las compañías petroleras, porque el mundo que viene será con una demanda petrolera ni fu ni fa si los Estados Unidos se dedican seriamente a desarrollar las energías alternativas, de paso, pobrecito el desequilibrado de Hugo Chávez. Yo misma hoy dejé el Mercedes en casa para dar el ejemplo, y me vine en bicicleta, aunque luego no sabía adonde dejarla en pleno Wall Street, así que tuve que llamar a un taxi para que la lleve a casa y se la deje al guardia de la entrada, yo me volveré en taxi, pero bueno, como decía tu abuela lo que vale es la intención, ¿no gordito?... ¿Y si me venís a buscar vos al buró y nos vamos a pasear?” Y me colgó el celular skype desde donde nos comunicamos ahora, cuando no tenemos una computadora cerca, claro. Se la escuchaba contenta, claro, si anoche me dijo en uno de sus comentarios políticamente incorrectos que los Estados Unidos son un país maravilloso, si un negro, o una mujer y hasta un abuelito pueden llegar a ser presidentes de aquel país en donde hoy mismo dobleiú bush se reunirá con los dos candidatos, McCain y Obama, para salvar al mundo, y no ya del comunismo, ni siquiera del consumismo, sino de una crisis puramente doméstica provocada porque se abusaron de los esteroides y su adicción a las bajas tasas de interés inventada por Greenspan, el exuberante irracional, para amortiguar el ciclo económico, con el resultado que infló más allá de la lógica algunas burbujas aquí y allá. Pero yo estoy en Buenos Aires, a 5000 millas de Paltrow, more o less, así que no llegaré a buscarla a su oficina de su banco del que ya no sabemos si es de inversión o comercial, comprado o comprador, pez chico devorado o pez grande devorador, de los contaminados o de los contaminadores, pero imagino que ella estaba bromeando, que recordaba que anoche estuvimos juntos pero sólo por computadora, ¿lo recordaba? En la pantallita Dell se la veía femeninamente femenina.
Eniuai, las noticias de los Usas todavía son confusas aunque van en la buena dirección…. · Queda claro que la opción actual, puesta blanco sobre negro ayer mismo por Dobleiú Bush, es el paquete de ayuda Seven o Eleven, o enfrentar una crisis como la de los años ‘30. No hay plan B... · Democratas y Repúblicanos se pondrán de acuerdo con el paquete Seven o Eleven y muchos ceros a la derecha, que para darles una idea aproximada implica el equivalente a dos PIB de la Argentina, para que CriCri se deje de aconsejar a los 100 economistas top-ten de la Fed y el Departamento del Tesoro, como suele comentarlo Miguel Angel Broda, otro optimista como Paltrow y yo mismo. · En un gesto republicano y democrático, Bush se reunirá hoy mismo con Obama y McCain en la Casablanca y discutirán, apasionados pero seriamente, sobre el destino económico de los EE.UU. Mientras tanto, ambos candidatos reciben todos los días una carpetita igual a la que recibe el mismísimo presidente con la agenda mundial y estadounidense del día. ¡Qué envidia!, si aquí CriCri sólo se reúne con quienes piensan como ella, y miente y se miente con las estadísticas, y recién ahora, luego de la crisis del campo, opositores y oficialistas empiezan a conversar en el Congreso sobre sus proyectos. · El conocimiento que el paquete Seven-Eleven ya tiene un consenso básico en el Congreso hizo rebotar fuerte a los mercados de valores de todo el mundo y planetas vecinos, como suele decir Enrique Szewach en FM Identidad. · Muchos sostienen que la recesión avanza en los Estados Unidos y de hecho hoy mismo hubo malas noticas sobre venta de bienes durables, ventas de casas nuevas y empleo. Pese a esto, la bolsa rebotó. Si el paquete se aprueba, ¿no es posible que la temida recesión sea un suspiro de dos trimestres? Paltrow sostiene que sí. · El dólar en el mundo venía recuperándose contra el resto de las monedas, y los commodities caían y las otras monedas se devaluaban. Esto se detuvo en los últimas semanas ante temores frente a las finanzas norteamericanas, pero la tendencia ascendente del dólar y la caída de los commodities volverán como tendencia una vez que se aclare el panorama económico, ni que decir luego de las elecciones. · Si todo esto ocurre, Bernanke desde la Fed y Paulson desde el Tesoro habrán hecho historia evitando una crisis como la de los años ‘30. Será la crisis que no fue y sólo los historiadores valorarán su trabajo. Amigos y no tan amigos, Paltrow es optimista y yo también, siempre me convence y a mi me encanta dejarme convencer por ella. Hasta la Victoria Secret, como diría el gatito de Nik (ya saben que yo son un poco frívolo, menos mal, sino la vida sería muy aburrida y angustiante)…
Hasta la Victoria Secret
Un abrazo, ajusten sus cinturones de seguridad, y los otros también. El Hombre Electrónico (políticamente incorrecto)

Carta desde el ciberespacio 189, del 18 de septiembre de 2008

Los ahorristas, los bancos, la Fed, los países: crisis financiera global
Efecto Mariposa
Hola gente, amigos y no tan amigos. “Gordito, el mundo está mejor, más allá de lo que parezca a veces”. La frase me la dijo Patricia Paltrow en Ilhabela hace pocos meses, en un escenario más pacífico y bello que el de estos días de furia financiera. Claro, estábamos en una playa junto al mar, pleno atardecer, recostados en una reposera (los dos, claro, un poco incómodos), ella comía camaraos y yo pollo frito parecido al de KFC, el mítico pollo frito de los Usas. Y claro, yo tomaba una guaraná y ella una caipirinha, sería eso, o no, quizá no, porque ella sigue siendo optimista sin necesidad de una caipirinha, pese a que en este momento está con el casco puesto en su buró de Wall Street, un poco inquieta porque el viejo mundo de los pequeños y medianos bancos de inversión, la old fashion private banking, ya no existirá más en los Estados Unidos que surgirán después de la actual crisis financiera, seguramente fortalecidos luego de otro típico ciclo económico de destrucción creadora, como solía llamar a estas crisis el simpático y brillante profesor Joseph Schumpetter, que de estas cosas entendía bastante más que Paltrow y yo juntos. Tiene el casco puesto y recién, cuando hablamos por skype, se la escuchaba nostálgica pero no mucho, ácida como siempre, riendo como siempre, alegre hasta el último día. “Flaquito, al menos gracias a esta crisis desaparecerán de una vez, junto con la praeivit banc (en su inglés trabado, mezclado con el francés y el español), los famosos yuppies, y aparecerán unos aburridos empleados llamados pomposamente ‘oficiales de cuentas’ en inmensos e impersonales boxes de inmensos e impersonales bancos comerciales, que te atenderán a las apuradas, sin siquiera recordar no ya tu nombre, ni siquiera tu apellido, y menos aún te mirarán a los ojos con algo que se parezca a la humanidad, workoholicos al fin, ¿me entendés baibi?)”. Y me cortó, claro, tenía que seguir con su batalla, ahora que seguramente ella misma pasará de ser casi una banquera fashion (Vice-president al fin) a ser una bancaria de lujo, con todos sus cargos y atributos, pero en una organización en donde arriba del jefe hay otro jefe, y arriba del otro jefe hay otro jefe más, y así hasta el fin. La famosa destrucción creadora, ya lo saben. Claro que la entendí. Recordé a aquella famosa novela de Tom Wolfe llamada “la hoguera de las navidades”, en donde el tipo había descripto de manera impecable a esos ya míticos yuppies que creían ser los amos del universo (así los bautizó el mismo Wolfe), quienes por aquellos años andaban en sus feroces Porches o Beemes, o si eran VP y todo, en sus Mercedes Benz, aunque en los últimos años comenzaron a usar un poco más la discreción, el perfil bajo y el anonimato, y pasaron a correr por la vida en sus Audi chicos o grandes, según el cargo, claro. Palltrow misma, a su manera, debe ser uno de aquellos últimos ejemplares de los yuppies, con esa sonrisa y esa mirada de Amo del Universo con que anda por la vida, aunque en su caso, además, con viejos principios que hoy ya están en desuso. Capítulo Unico, la mariposa que aleteó en Wall Street y bajó el precio de la soja en Chicago, ni que decir de Biei Pensando en todo esto, y mirando cada tanto la página de Yahoo Finance para comprobar el estado mucho más tranquilo, casi eufórico de los mercados del mundo, uníos, pensé en Cricri, o sea, en la Presidenta Cristina de Kirchner, y en su comentario arrogante del otro día en donde casi dio por enterrado al capitalismo (jeje, como se dice al final de los mensajes de texto) y se vanaglorió de que nuestro país, “afortunadamente”, se encuentra fuera del sistema, del mundo, y yo casi agregaría que también del planeta Tierra, menos mal, qué tranquilidad, señora mamá. Pensando en eso también leí la rápida aceptación del Club de París de la oferta de Cricri para pagarles la deuda, en cash, total la factura nos llegará a nosotros, los argentinos, de una u otra forma. ¿Qué hará ahora Cricri que se comprometió a pagar y el mundo se complicó fuerte, qué le aconsejarán su jefe de Asesores (Néstor), su ministro de Economía (Néstor), su secretario de Finanzas (Néstor), su Presidente del BCRA (Néstor) y su Canciller (Néstor)? ¿Pagarán o no? Junous. La soja, en tanto, sigue acercándose a los 400 dólares en Chicago. “Entre 300 y 350 somos boleta”, no recuerdo quien lo dijo. Lo concreto es que la actual crisis de los mercados financieros –y su resolución- está demostrando cómo un país con instituciones políticas, financieras, judiciales y legislativas que funcionan, aprende de su pasado y de sus errores (en vez de negarlos, como aquí mismito) y enfrenta, afronta y seguramente resolverá los problemas que se le presentan. Sin duda hubo uno o dos gravísimos errores iniciales a principios de los años 2000. Por una parte, básicamente los bancos de inversión –aunque no sólo ellos, ni solamente en los Estados Unidos, hay que aclararlo- se apalancaron con los capitales que recaudaban con instrumentos financieros como bonos y fondos de inversión y se abusaron prestando a deudores que no eran del todo solventes, aunque en ese momento lo parecían gracias a la burbuja inmobiliaria (vayan a Miami, sino), que de paso fue alimentada por Alan Greenspan con una reducción exagerada de las tasas de interés (como dice mi hermano Marcelo, los excesos siempre son malos). Eran los tiempos posteriores a la maravillosa era Clinton y todos creíamos en la nueva economía existía y que el capitalismo había descubierto la cadena de la felicidad permanente. Pero eso es el pasado. Ya saben, las burbujas tienen el curioso destino de explotar, y la explosión de esta desató a una mariposa que aleteó en Wall Street y generó un huracán aquí y allá, en Europa y en Asia, en Rusia y en los países emergentes, los sólidos o “los tres chiflados”, aunque claro, estamos en la estación del año de los huracanes y los ciclones, era previsible… Pero lo importante no es describir lo que ya pasó, sino lo que está ocurriendo ahora, hoy mismo, en el mundo, para enfrentar el efecto mariposa que vuelve a demostrar lo interdependiente e interrelacionada e interconectadas que están todas las economías del planeta, algo que debería comprender un poco mejor la familia Kirchner, antes de vanagloriarse orgullosamente que la Argentina “zafó” (zafariola, como decíamos de chicos), porque está aislada y blindada ya que hemos elegido “inteligentemente” vivir con lo nuestro, y con lo vuestro, ya que estamos. Hay que decir que los muchachos de la Fed (y especialmente Ben Bernanke, que casualmente se pasó la vida estudiando la crisis del ’29, con lo que se convierte hoy en el hombre correcto en el lugar adecuado) se la jugaron. Hay que decir que el secretario del Tesoro, Paulson, el “ministro de Economía” de Dobleiú Bush se la jugó también, aunque sea políticamente incorrecto hoy por hoy mencionar este tema. Fueron pragmáticos. Fueron heterodoxos. Intervinieron todo lo necesario. Y comenzaron a hacer dos cosas: a enfrentar los problemas de insolvencia e iliquidez desatados por la explosión de la burbuja inmobiliaria y, de paso, a diferenciar a las instituciones financieras con problemas de insolvencia de aquellas afectadas, de rebote, con el feroz oleada de pánico que se extendió al mundo y cuya prueba más inquietante se produjo ayer nomás. No es casual que los Estados Unidos, curiosamente, sean el país desarrollado menos afectado en términos de crecimiento del PIB, con esta crisis, mientras Europa miraba para otro lado y se negaba a trabajar cooperativamente con los Estados Unidos. Los números del estudio Broda revelan que el mundo está desacelerando su crecimiento, aunque los Estados Unidos igualmente podrían terminar creciendo este año 1,8% (pese a que los comunicadores hablan alegremente de la recesión norteamericana y hasta hacen comparaciones irresponsables con la crisis de 1929, alimentando el pánico desatado por la simpática mariposita. Unos datos más de de muestra: frente a la por ahora desacelerada economía norteamericana en 2008, Europa crecerá este año menos que los Estados Unidos, sólo 1,2%, con algunos de los países miembros en recesión, y Japón apenas crecerá este año 0,7%. La mariposa, como se ve, se dio una vueltita por todo el mundo (menos por la Argentina, que según Cricri, está blindada, jeje). Vale agregar, para quienes pronostican el Apocalípsis a la vuelta de la esquina, que durante la crisis del ’29 el PIB acumuló una caída cercana a 20%, más incluso que la depresión económica argentina de 2002, con la “genialidad” de la devaluación con pesificación asimétrica que terminó en el “corralón”, que no tuvo demasiado que ver con el corralito armado por Domingo Cavallo en el año 2001 para enfrentar, sin prestamista de última instancia, una corrida bancaria con casos de insolvencia y casos de iliquidez como la que hoy enfrentan los Estados Unidos.
Fuente: Ciclo Estudio Broda, septiembre de 2008
Y hablando de prestamistas de última instancia, debe decirse que la estrategia de la Fed, y el soporte del Tesoro (que hoy anunció algo así como fideocomiso gigante para darle sustento al sistema financiero, que de paso hizo volar a los mercados), está apuntando a varios frentes. · El primero, la estrategia del “show me the money”, poniendo arriba de la mesa a los depositantes (en las ventanillas, en los cajeros automáticos, adonde sea) toda la liquidez (dólares) que sea necesaria para enfrentar el pánico que ha llevado a una corrida bancaria que no discrimina entre entidades sanas o enfermas. Claro que tienen una “pequeña” ventaja que no tienen otros países: son los dueños de la máquina de hacer dólares y la usarán todo lo necesaria, y cuando retorne la calma los absorberán nuevamente. · El segundo, diferenciar en primera instancia a los accionistas de los bancos de los ahorristas, o depositantes e inversores. La Fed está dispuesta a salvar en primera instancia, como le corresponde, a estos últimos hasta ciertos límites, algo que no ocurrió durante la crisis de 1929, y que hizo en aquel entonces que la corrida sobre el mercado de capitales contagiara al sistema financiero, llevándose puestas a centenas de instituciones de todo tamaño, muchas de ellas seguramente sólidas, aunque ilíquidas momentáneamente por la corrida de aquellos años. Pero hay que considerar que como en los Estados Unidos el mercado de capitales esta popularizado y es enorme, y mucha gente ahorra comprando acciones, de bancos por ejemplo, hay que pensar en los accionistas para proteger a los ahorristas. · El tercero, apoyar pragmáticamente y de manera heterodoxa a las instituciones financieras de magnitud que están imbricadas fuertemente con la actividad económica, ya que sino esto sí podría profundizar la desaceleración económica y llevar a una profunda recesión. Por eso el rescate millonario con una especie de estatización para Fannie Mae y Freddie Mac (las grandes prestamistas hipotecarias), lo que no significa que los Estados Unidos reniegan del capitalismo y se volverán estatizadores compulsivos, como el actual gobierno argentino. Por eso también el salvataje a AIG, la principal empresa aseguradora de los EE.UU.. Bernanke sabe que defender a los ahorristas en su país es pensar en los depositantes y en los accionistas pequeños. · El cuarto, diferenciar entre banca comercial y banca de inversiones (o private banking), garantizando el “show me the money” para la primera hasta los límites que fijan las regulaciones existentes, tratando de ayudar o dar soporte, cuando esto es posible, a los bancos de “primer piso” que trabajan con el segmento de la sociedad de recursos medios y altos. Estos bancos, por lo demás, tienen contratados sus propios seguros para cuidar los depósitos de los ahorristas (por eso usualmente no están afiliados a la Fdic), y queda claro que los instrumentos financieros de sus clientes (bonos, fondos de inversión y otros productos) siguen siendo propiedad de sus clientes, y el banco sólo es el custodio de estos instrumentos. · Promover que los tradicionales bancos de inversión (como Merril Lynch, por ejemplo) sean absorbidos por la gran banca comercial en caso de ser viables estas instituciones, o de una magnitud tal que podría poner en riesgo la delicada situación y las expectativas de la gente. Así se vio que el fin de semana pasada el gobierno (y la Fed, que no es el gobierno y es una entidad independiente y autónoma) sentó en una mesa de negociación a Bank of América y a Merril Lynch, cerró la puerta y tiró la llave hasta que ambas entidades se pusieran de acuerdo sobre precio y condiciones y el lunes a la mañana pudieran dar la noticia de la “fusión” entre ambas famosas entidades. ¿Porqué Lehman Brothers quedó afuera y no fue salvada? Es un tema que se debatirá por años, y habrá gente que dirá que deberían haberla salvado y gente que dirá todo lo contrario. ¿Será el famoso moral hazzard? Epílogo, un adiós demorado a los yuppies Amigos y no tan amigos, hoy los mercados en los Estados Unidos cerraron al borde mismo de la euforia con el conocimiento de una nueva Agencia seguramente estatal propuesta por el secretario del Tesoro, que administraría fondos para los salvatajes bancarios y gestionaría los casos de pasivos incobrables para enfrentar los casos de insolvencia, lo que se suma a la tendencia de instrumentar regulaciones prudenciales menos laxas que las que había hasta el año pasado. No hay muchas novedades sobre esto aún, así que mejor no avanzar sobre temas en que aún no hay información cierta. Las acciones de los bancos volaron, en todo caso. Habrá algunos pesimistas que dirán que esto fue sólo un rebote luego de la “carnicería” del lunes y otros que dormirán más tranquilos porque confían que los que manejan la nave saben lo que están haciendo. Ya lo saben, el mundo se divide en optimistas y pesimistas, y los mercados también. Lo que es seguro es que la Fed seguirá adelante con su política de “show me the money”, todo lo que sea necesario, y salvando las instituciones con pruebas de solvencia y de tamaño suficiente como para “merecer” para ser socorridas ante el pánico colectivo incapaz de discriminar entre solvencia e iliquidez. Y seguirá trabajando con el secretario del Tesoro de turno, sea demócrata o republicano. Claro: allí las instituciones funcionan y respetan sus jurisdicciones. Esto es, Bernanke está cuidando tanto a los depositantes como a los pequeños accionistas de los bancos, para evitar una remake de la crisis del ’29. El mundo financiero que surgirá de esta crisis será diferente. Los bancos de inversión quizá sean luego de todo esto un recuerdo nostálgico de los yuppies, de tiempos de atención personalizada y a veces muy profesionalizada (no siempre, como lo demuestra esta misma crisis) a los clientes vip, quienes encontrarán otras formas de asesorarse con consultores privados que no serán los mismos que gestionen sus operaciones. Mientras, los bancos comerciales se harán cargo de asesorar a sus clientes mayoritarios (segmentados en comunes, gold y platino, por ejemplo) y en concretar las operaciones, con un avance hacia productos financieros menos volátiles y más populares (casi commodities, la palabra de moda) y, claro está, muy regulados para que la historia no vuelva a repetirse. Los yuppies, los muchachos y las chicas VP de los Beeme, los Porches, los Mercedes o los Audis, los llamados Amos del Universo según “La Hoguera de las Vanidades”, pasaran a trabajar organizando y gestionando todo este proceso en los grandes bancos comerciales (aunque quedarán sólo los mejores, o los más rápidos, o los más trepadores, o los más trabajadores, o los más brillantes, en una mágica selección al más puro estilo “darwiniano”, nos guste o no. Y eso será todo, más allá de los millones de accionistas que en estos meses perdieron una montaña de riqueza alimentando la burbuja de los commodites, la burbuja financiera, la burbuja inmobiliaria y otras burbujas. Y Paltrow, seguirá adelante con su alegría de siempre y su elegante y respetuosa manera de tratar a sus clientes, con sus conocimientos aprendidos en las universidades de Chicago y su Ph.D. en la universidad de la vida. Será, seguramente, una de las últimas yuppies, sino la última. Seguramente tendrá menos tiempo, tendrá más horarios, terminará siendo la Ceo del banco o se retirará y tendremos más tiempos para ser felices e infelices, así es la vida. Y todo por una mariposa que aleteó en Wall Street.
Hasta la Victoria Secret, como diría el gatito de Nik (ya saben que yo son un poco frívolo, menos mal, sino la vida sería muy aburrida y angustiante)… Un abrazo, ajusten sus cinturones de seguridad, y los otros también. El Hombre Electrónico (políticamente incorrecto)

Carta desde el ciberespacio 188, del 11 de septiembre de 2008

El problema económico, financiero, social y político número uno del gobierno
Negar la inflación, negar la realidad
Hola gente, amigos y no tan amigos. Patricia Paltrow sigue en las olimpíadas de la calle de La Pared, remando sin cesar ante este nuevo big bang de los mercados mundiales y, como no deja decirlo ella, ante esta batalla contra las expectativas negativas que se han instalado en el planeta, que en los hechos parece anclado a lo que ocurre en aquella gran manzana de Wall Street en donde funcionan los mercados de bonos, acciones y todas esas cosas que se compran y se venden allí. Ella no deja de observar que la economía norteamericana goza de buena salud pese a la fuerte desaceleración de las principales variables económicas, y que los principales fundamentos macroeconómicos están más sanitos de lo que parecen. “Flaquito –me dice con su vocecita suave y femenina que me habla en tres idiomas todos mezclados-, en este mundo dar malas noticias vende, el pesimismo se ha vuelto el mejor negocio, y eso es lo que me preocupa, ¿por qué la gente quiere creer que hay un tsunami financiero a la vuelta de la esquina que barrerá con el imperio americano?, ¿no te parece mucho flaquito? Con lo rica que es la coca cola, con lo lindo que es jugar a hacer películas de Hollywood en donde la muchachita y el muchachito se encuentran en un airport y se dan un beso y aparece el cartel de The End”… Yo la escucho y ya me da sed de coca cola y Hollywood, ya saben que soy bastante frívolo, que a la mañana me despierto y desayuno mirando en la cama el canal Fashion TV, para que la realidad me vaya atrapando de a poco, suavemente, no como esa gente que se despierta con el canal c5n y ya empiezan el día amargados con las noticias policiales-políticas, que últimamente vienen demasiado mezcladitas. Lo concreto es que el sistema no debe ser tan malo para entender la realidad: el lunes comenté en la radio, en el programa de Pablo Wende de radio América, que la semana entrante el dólar/euro iba a pasar la barrera de 1,40, hacia abajo, y que el barril de petróleo cruzaría, también para abajo, los 100 dólares. Y las dos cosas se anticiparon unos días, lo que es la mejor demostración que Paltrow tiene razón y que el odiado, envidiado y amado imperio americano no tiene los días contados, sino los siglos contados. Pero cuidado, para la Argentina las cosas no son tan rosas: la soja-dependencia, el famoso yuyito, hoy está en Chicago a unos 440 dólares la tonelada, contra el máximo de 609,22 dólares del 3 de julio pasado. ¿Se acuerdan cuando discutíamos por las retenciones móviles? Ya lo saben, ajústense el cinturón de seguridad, y el otro también. Todas estas cosas hablábamos anoche con ella, vía el ciberespacio, de cama a cama, ella en Park Avenue y yo en Barrancas de Belgrano, mientras jugábamos al scrabble (ella como siempre me ganaba, con su viejo sistema de elegir palabras cortas con letras de muchos puntos, y ubicándolas no sé como en los cuadraditos que triplican puntos palabra). Y mientras planificábamos encontrarnos en unas semanas en algún país tropical, seguramente en Ilhabela, para comer frango frito y camaraos con guaraná, para escaparle a la mala onda que se ha instalado tanto en los Usas como en la Argentina, aunque por razones absolutamente diferentes e incomparables pese a que todos hablan de crisis aquí y allá y a otras semejanzas. Ella se ríe y vuelve a su frase de siempre: “Baibi, pensá que nos quedan, en el mejor de los casos, unos 30 años de vida, no somos inmortales. ¿Para que gastar el tiempo en tratar de llegar alto, con lo lindo que es llegar lejos, o más bien cerca?” Y con esa frase me puede, me convence, siempre me convence, y lo mejor de todo es que me encanta que me convenza siempre de lo que me quiere convencer. Por lo demás, tanto ella como yo ya llegamos alto en la vida y una noche de luna mirando las luces de Niúyork, Niúyork, decidimos que ya era hora de llegar lejos, o cerca, como agregó ella. Capítulo único, miente, miente, que te lo terminarás creyendo Con mis amigos economistas discutimos hace meses y meses si la estrategia del gobierno de negar la realidad, de negar la inflación, de negar que las valijas son de nosotros y las penas son ajenas, representan una estrategia deliberada, un plan maestro, para no dar el brazo a torcer antes los síntomas inequívocos que muestran que los desequilibrios económicos, el deterioro social y el desgaste político siguen avanzando día a día. ¿Será eso?, o en cambio los pingüinitos realmente creen que la inflación es de “sólo” 8% anual, que el desempleo sigue bajando (con datos del tercer trimestre, que ni siquiera terminó, jeje), que la pobreza y la indigencia también siguen bajando gracias a la maravillosa política de redistribución del ingreso llevada a cabo (¿…?), pero lo que ocurre es que nadie les cree porque hay una conspiración planetaria contra ellos y nuestros hermanos venezolanos bolivarianos y nuestros hermanos bolivianos a secas, encabezada obviamente por los medios y el FBI-FMI, sé igual, como se dice por ahí. Ah, y por Jorge dobleiú, claro, siempre es bueno mencionarlo para echarle la culpa de todo, Lamento no tener una respuesta comprobable para demostrar mi opinión, pero cada día estoy más seguro que negar la inflación verdadera, negar la realidad, negar, siempre negar, es un comportamiento que utilizan las personas o grupos de personas que imaginan una realidad diferente a los hechos innegables que aparecen frente a los ojos de 9 de cada 10 personas, usen o no jabón Lux. Se trata de personas que prácticamente se inventan una realidad propia, que la sueñan, que la justifican desde una ideología consistente con esa fantasía, que le agregan un grupo de culpables y conspiradores que supuestamente los persiguen, que se convencen entre ellos que tienen razón, que son los dueños únicos de la famosa verdad verdadera, y que entonces cierran los ojos y aceleran a fondo para construir esa realidad soñada, por las buenas o por las malas. Y como todos ellos dicen lo mismo en su discurso (o relato, como está de moda decir ahora) consistente y bien cerradito, esto aparece como una estrategia fríamente calculado para enfrentar a los enemigos, que usualmente se parecen demasiado a los molinos de viento contra los que la emprendió el pobre de Don Quijote de la Mancha. Pero todo indica que no hay una estrategia deliberada de negar la realidad, toda la realidad, nada más que la realidad, lo que sería gravísimo, sino que estamos ante un fenómeno algo más complejo e inclusive más grave aún aún: ellos están viendo, imaginando, alucinando, una realidad inventada. Como diría Raúl Alfonsín, “un médico por allá”.
Fuente: Estudio Broda, ciclo económico de septiembre de 2008
· Lo concreto es que pocas personas conectadas con la realidad cotidiana tienen dudas que la inflación se ubica hoy apenas por debajo de 30% anual, como lo señalan los estudios más serios realizados con diversas metodologías y como lo percibe cada argentino cada vez que vuelve del supermercado, más allá que en los últimos meses haya habido alguna desaceleración de la velocidad de aumento de los precios explicable por el enfriamiento de la economía. Pero cuidado, porque si bien la inflación por exceso de demanda parece haber encontrado un alivio en un consumo interno que se está enfriando de manera inequívoca, ahora hay nuevos motores de la inflación que prometen ponerle un piso a esa leve desaceleración en el aumento de los precios. Se llama inflación de costos (salarios, servicios, impuestos, tarifas, precios controlados que empiezan a descontrolarse), se llama también puja distributiva (de precios y salarios). Y además se llama mecanismos indexatorios que, quiérase o no, se están montando sobre el sistema de precios. Pero el Gobierno sigue negando estos hechos y defendiendo los cuestionados números del Indek. · Muchas personas conectadas con la realidad cotidiana entienden fácilmente, también, que esta mayor inflación está afectando a los sectores de menores recursos, ya que al aumentar los precios de la canasta básica alimentaria en niveles superiores a 30% anual empujan a los sectores de ingresos fijos (muy vinculados con la economía informal o negra) a cruzar nuevamente la línea que define estar o no estar por debajo de las líneas de pobreza o de indigencia, definidas por las canastas de productos que pueden comprarse en ambos casos. Pero el Gobierno sigue negando estos hechos, defendiendo los cuestionados números del Indek (Su Compañía) e insistiendo en que la pobreza y la indigencia están en baja en la Argentina, pese a que la Sociedad de Estudios Laborales ha demostrado con mucha seriedad técnica que la mayor inflación está desplazando a los que estaban al borde mismo de la pobreza y saliendo adelante, y los lleva, otra vez polenta, a que vuelvan a ingresar en esta situación. Se trata de millones de personas. ¿Guillermo Moreno se hará responsable del enorme daño que está haciendo jugando al curandero? · La Sociedad de Estudios Laborales realizó también un estudio sobre la evolución de los precios de los productos que habitualmente consume la clase media argentina, demostrando que este sector de ingresos medios (y altos, porqué no decirlo) también está sufriendo en carne propia el flagelo inflacionario, ya que los bienes y servicios que componen su perfil de gastos (como los aranceles de las escuelas, las expensas, los seguros, los impuestos, las prepagas médicas y otros tantos consumos de estos sectores también están subiendo en niveles cercanos a 30% anual. · El resto de las estadísticas que elabora el antes independiente y ahora intervenido Indec han sido contagiadas por la manipulación de los índices de precios, y de esta manera todos los indicadores económicos (los de ventas en supermercados y shoppings, el estimador mensual de la actividad económica y tantos otros que dependen técnicamente del Indice del Costo de Vida) están siendo impactados por esta manipulación. · Todo esto no sólo afecta a la realidad económica y social, sino también a las variables financieras, ya que la feroz discrepancia entre los números de precios al consumidor del Indec (con que se elabora el CER) han reducido el costo de sostenimiento de la deuda pública emitida por este mismo gobierno y que se ajusta por la marcha de los precios minoristas. Si el índice oficial es tres veces menor que la realidad, el ajuste que le toca a estos bonos (cuya tenencia se encuentra en casi el 90% en manos de ahorristas argentinos, AFJP y otros sectores del país), así como los intereses que se calculan para pagar los cupones correspondientes, están prácticamente estafando a estos tenedores de bonos (que no son de los grandes grupos financieros internacionales, sino básicamente de ahorristas locales), al robarles parte de su valor real y de la renta correspondiente. Por esto el riesgo país argentino superó los 700 puntos básicos y nadie quiere prestarle a la Argentina, salvo el Comandante Yeneral Chávez. · Hay quienes dicen que la verdadera razón por la cual el gobierno niega que la inflación esté cerca de 30% tiene que ver justamente con este hecho: para ajustar en mucho menos que lo que corresponde la deuda pública futura y pagar menores amortizaciones e intereses ante cada vencimiento, pero un estudio realizado por la consultora de Federico Muñoz y Asociados revela que las cifras involucradas no son tan relevantes como para haber inventado esta enorme fantasía de una inflación mucho menor a la real para haber destruido el Indec y manipular las estadísticas oficiales, para que muestren una realidad rosada. Amigos y no tan amigos, estas negaciones de la realidad, obviamente, tienen también serias connotaciones políticas. Desde la probable pérdida de votos de vastos sectores de la sociedad que se sienten engañados (lo que se verifica en las encuestas de popularidad del gobierno y de la Presidenta) hasta el enorme problema político que está generando este mecanismo de negar, siempre negar, otros temas más delicados como el ya famoso “valija-gate” que está explotando en estos días, todo ello podría estar mostrando que el gobierno no está engañando planificadamente a los argentinos, sino algo peor, que se está engañando a sí mismo, y que quiere contagiar su visión a la sociedad y por eso luego trata de engañar (con éxito cada día menor) a los argentinos. De ser esto así, Houston tenemos muchos problemas. Hay que agregar que hay una cantidad de distorsiones crecientes que se están acumulando por la simple negación de una inflación cercana a 30%. Las tres más importantes: 1. La paridad cambiaria real se sigue atrasando y se encuentra ya en niveles reales muy parecidos al de la convertibilidad. El Gobierno nacional, pese a su paradigma de dólar alto para proteger a las industrias y promover las exportaciones, ha dejado caer el dólar hasta niveles inconsistentes con aquel objetivo, con el agravante que ahora el dólar se está fortaleciendo en el mundo y agregará presiones devaluatorias al peso, como ya lo está haciendo con el resto de las monedas de los otros países (vean cómo aumento se devaluó el Real en Brasil en las últimas semanas, hoy cerró a casi 1,82, contra 1,65 de semanas atrás). 2. El atraso de los salarios también se origina en la alta y subestimada inflación existente, combinada con un gobierno que niega que esto sea así, lo que está provocando tensiones salariales crecientes (y hasta comprensibles) en un escenario de puja distributiva que alimenta nuevas presiones inflacionarias. 3. Las tarifas de los servicios públicos (controladas por el gobierno hace años) están sumando atrasos nuevos a sus atrasos anteriores, con lo que un sinceramiento se hará más y más conflictivo y doloroso a medida que pase el tiempo y se siga negando que hay una inflación tres veces mayor a la que declara el Indek, y que defienden desde la Presidenta hasta sus funcionarios de más alto nivel. Epílogo, con dos problemas por delante Gente, amigos y no tan amigos. Negar la realidad es grave. Si además uno no quiere verla, los problemas son dos. El primero es asumir que se está ante un serio problema serio que no se registra porque “alguien” rompió (¿intencionalmente o por pura incapacidad técnica?) el termómetro para medir “la fiebre del paciente”. El segundo es igualmente complejo: una vez que se ha asumido el engaño, habrá que establecer una seria política antiinflacionaria para enfrentar este problema antes que sea tarde. ¿O ya es tarde? Como ya es tarde, para terminar les cuento sobre una cena de gala para recaudar fondos para sostener a la Fundación Favaloro, que se realizará el 22 de septiembre en el Hotel Alvear. Va a ser una cena deliciosa. Va a ser divertida e interesante (vean quienes serán los invitados que acompañarán a los asistentes en cada una de las mesas). Y lo más importante, va a ayudar a una institución que a su vez vive ayudando a gente con serios problemas de salud, algo que ni hace falta explicarles.
Un abrazo, ajusten sus cinturones de seguridad. El Hombre Electrónico (políticamente incorrecto)