Carta desde el ciberespacio 189, del 18 de septiembre de 2008

Los ahorristas, los bancos, la Fed, los países: crisis financiera global
Efecto Mariposa
Hola gente, amigos y no tan amigos. “Gordito, el mundo está mejor, más allá de lo que parezca a veces”. La frase me la dijo Patricia Paltrow en Ilhabela hace pocos meses, en un escenario más pacífico y bello que el de estos días de furia financiera. Claro, estábamos en una playa junto al mar, pleno atardecer, recostados en una reposera (los dos, claro, un poco incómodos), ella comía camaraos y yo pollo frito parecido al de KFC, el mítico pollo frito de los Usas. Y claro, yo tomaba una guaraná y ella una caipirinha, sería eso, o no, quizá no, porque ella sigue siendo optimista sin necesidad de una caipirinha, pese a que en este momento está con el casco puesto en su buró de Wall Street, un poco inquieta porque el viejo mundo de los pequeños y medianos bancos de inversión, la old fashion private banking, ya no existirá más en los Estados Unidos que surgirán después de la actual crisis financiera, seguramente fortalecidos luego de otro típico ciclo económico de destrucción creadora, como solía llamar a estas crisis el simpático y brillante profesor Joseph Schumpetter, que de estas cosas entendía bastante más que Paltrow y yo juntos. Tiene el casco puesto y recién, cuando hablamos por skype, se la escuchaba nostálgica pero no mucho, ácida como siempre, riendo como siempre, alegre hasta el último día. “Flaquito, al menos gracias a esta crisis desaparecerán de una vez, junto con la praeivit banc (en su inglés trabado, mezclado con el francés y el español), los famosos yuppies, y aparecerán unos aburridos empleados llamados pomposamente ‘oficiales de cuentas’ en inmensos e impersonales boxes de inmensos e impersonales bancos comerciales, que te atenderán a las apuradas, sin siquiera recordar no ya tu nombre, ni siquiera tu apellido, y menos aún te mirarán a los ojos con algo que se parezca a la humanidad, workoholicos al fin, ¿me entendés baibi?)”. Y me cortó, claro, tenía que seguir con su batalla, ahora que seguramente ella misma pasará de ser casi una banquera fashion (Vice-president al fin) a ser una bancaria de lujo, con todos sus cargos y atributos, pero en una organización en donde arriba del jefe hay otro jefe, y arriba del otro jefe hay otro jefe más, y así hasta el fin. La famosa destrucción creadora, ya lo saben. Claro que la entendí. Recordé a aquella famosa novela de Tom Wolfe llamada “la hoguera de las navidades”, en donde el tipo había descripto de manera impecable a esos ya míticos yuppies que creían ser los amos del universo (así los bautizó el mismo Wolfe), quienes por aquellos años andaban en sus feroces Porches o Beemes, o si eran VP y todo, en sus Mercedes Benz, aunque en los últimos años comenzaron a usar un poco más la discreción, el perfil bajo y el anonimato, y pasaron a correr por la vida en sus Audi chicos o grandes, según el cargo, claro. Palltrow misma, a su manera, debe ser uno de aquellos últimos ejemplares de los yuppies, con esa sonrisa y esa mirada de Amo del Universo con que anda por la vida, aunque en su caso, además, con viejos principios que hoy ya están en desuso. Capítulo Unico, la mariposa que aleteó en Wall Street y bajó el precio de la soja en Chicago, ni que decir de Biei Pensando en todo esto, y mirando cada tanto la página de Yahoo Finance para comprobar el estado mucho más tranquilo, casi eufórico de los mercados del mundo, uníos, pensé en Cricri, o sea, en la Presidenta Cristina de Kirchner, y en su comentario arrogante del otro día en donde casi dio por enterrado al capitalismo (jeje, como se dice al final de los mensajes de texto) y se vanaglorió de que nuestro país, “afortunadamente”, se encuentra fuera del sistema, del mundo, y yo casi agregaría que también del planeta Tierra, menos mal, qué tranquilidad, señora mamá. Pensando en eso también leí la rápida aceptación del Club de París de la oferta de Cricri para pagarles la deuda, en cash, total la factura nos llegará a nosotros, los argentinos, de una u otra forma. ¿Qué hará ahora Cricri que se comprometió a pagar y el mundo se complicó fuerte, qué le aconsejarán su jefe de Asesores (Néstor), su ministro de Economía (Néstor), su secretario de Finanzas (Néstor), su Presidente del BCRA (Néstor) y su Canciller (Néstor)? ¿Pagarán o no? Junous. La soja, en tanto, sigue acercándose a los 400 dólares en Chicago. “Entre 300 y 350 somos boleta”, no recuerdo quien lo dijo. Lo concreto es que la actual crisis de los mercados financieros –y su resolución- está demostrando cómo un país con instituciones políticas, financieras, judiciales y legislativas que funcionan, aprende de su pasado y de sus errores (en vez de negarlos, como aquí mismito) y enfrenta, afronta y seguramente resolverá los problemas que se le presentan. Sin duda hubo uno o dos gravísimos errores iniciales a principios de los años 2000. Por una parte, básicamente los bancos de inversión –aunque no sólo ellos, ni solamente en los Estados Unidos, hay que aclararlo- se apalancaron con los capitales que recaudaban con instrumentos financieros como bonos y fondos de inversión y se abusaron prestando a deudores que no eran del todo solventes, aunque en ese momento lo parecían gracias a la burbuja inmobiliaria (vayan a Miami, sino), que de paso fue alimentada por Alan Greenspan con una reducción exagerada de las tasas de interés (como dice mi hermano Marcelo, los excesos siempre son malos). Eran los tiempos posteriores a la maravillosa era Clinton y todos creíamos en la nueva economía existía y que el capitalismo había descubierto la cadena de la felicidad permanente. Pero eso es el pasado. Ya saben, las burbujas tienen el curioso destino de explotar, y la explosión de esta desató a una mariposa que aleteó en Wall Street y generó un huracán aquí y allá, en Europa y en Asia, en Rusia y en los países emergentes, los sólidos o “los tres chiflados”, aunque claro, estamos en la estación del año de los huracanes y los ciclones, era previsible… Pero lo importante no es describir lo que ya pasó, sino lo que está ocurriendo ahora, hoy mismo, en el mundo, para enfrentar el efecto mariposa que vuelve a demostrar lo interdependiente e interrelacionada e interconectadas que están todas las economías del planeta, algo que debería comprender un poco mejor la familia Kirchner, antes de vanagloriarse orgullosamente que la Argentina “zafó” (zafariola, como decíamos de chicos), porque está aislada y blindada ya que hemos elegido “inteligentemente” vivir con lo nuestro, y con lo vuestro, ya que estamos. Hay que decir que los muchachos de la Fed (y especialmente Ben Bernanke, que casualmente se pasó la vida estudiando la crisis del ’29, con lo que se convierte hoy en el hombre correcto en el lugar adecuado) se la jugaron. Hay que decir que el secretario del Tesoro, Paulson, el “ministro de Economía” de Dobleiú Bush se la jugó también, aunque sea políticamente incorrecto hoy por hoy mencionar este tema. Fueron pragmáticos. Fueron heterodoxos. Intervinieron todo lo necesario. Y comenzaron a hacer dos cosas: a enfrentar los problemas de insolvencia e iliquidez desatados por la explosión de la burbuja inmobiliaria y, de paso, a diferenciar a las instituciones financieras con problemas de insolvencia de aquellas afectadas, de rebote, con el feroz oleada de pánico que se extendió al mundo y cuya prueba más inquietante se produjo ayer nomás. No es casual que los Estados Unidos, curiosamente, sean el país desarrollado menos afectado en términos de crecimiento del PIB, con esta crisis, mientras Europa miraba para otro lado y se negaba a trabajar cooperativamente con los Estados Unidos. Los números del estudio Broda revelan que el mundo está desacelerando su crecimiento, aunque los Estados Unidos igualmente podrían terminar creciendo este año 1,8% (pese a que los comunicadores hablan alegremente de la recesión norteamericana y hasta hacen comparaciones irresponsables con la crisis de 1929, alimentando el pánico desatado por la simpática mariposita. Unos datos más de de muestra: frente a la por ahora desacelerada economía norteamericana en 2008, Europa crecerá este año menos que los Estados Unidos, sólo 1,2%, con algunos de los países miembros en recesión, y Japón apenas crecerá este año 0,7%. La mariposa, como se ve, se dio una vueltita por todo el mundo (menos por la Argentina, que según Cricri, está blindada, jeje). Vale agregar, para quienes pronostican el Apocalípsis a la vuelta de la esquina, que durante la crisis del ’29 el PIB acumuló una caída cercana a 20%, más incluso que la depresión económica argentina de 2002, con la “genialidad” de la devaluación con pesificación asimétrica que terminó en el “corralón”, que no tuvo demasiado que ver con el corralito armado por Domingo Cavallo en el año 2001 para enfrentar, sin prestamista de última instancia, una corrida bancaria con casos de insolvencia y casos de iliquidez como la que hoy enfrentan los Estados Unidos.
Fuente: Ciclo Estudio Broda, septiembre de 2008
Y hablando de prestamistas de última instancia, debe decirse que la estrategia de la Fed, y el soporte del Tesoro (que hoy anunció algo así como fideocomiso gigante para darle sustento al sistema financiero, que de paso hizo volar a los mercados), está apuntando a varios frentes. · El primero, la estrategia del “show me the money”, poniendo arriba de la mesa a los depositantes (en las ventanillas, en los cajeros automáticos, adonde sea) toda la liquidez (dólares) que sea necesaria para enfrentar el pánico que ha llevado a una corrida bancaria que no discrimina entre entidades sanas o enfermas. Claro que tienen una “pequeña” ventaja que no tienen otros países: son los dueños de la máquina de hacer dólares y la usarán todo lo necesaria, y cuando retorne la calma los absorberán nuevamente. · El segundo, diferenciar en primera instancia a los accionistas de los bancos de los ahorristas, o depositantes e inversores. La Fed está dispuesta a salvar en primera instancia, como le corresponde, a estos últimos hasta ciertos límites, algo que no ocurrió durante la crisis de 1929, y que hizo en aquel entonces que la corrida sobre el mercado de capitales contagiara al sistema financiero, llevándose puestas a centenas de instituciones de todo tamaño, muchas de ellas seguramente sólidas, aunque ilíquidas momentáneamente por la corrida de aquellos años. Pero hay que considerar que como en los Estados Unidos el mercado de capitales esta popularizado y es enorme, y mucha gente ahorra comprando acciones, de bancos por ejemplo, hay que pensar en los accionistas para proteger a los ahorristas. · El tercero, apoyar pragmáticamente y de manera heterodoxa a las instituciones financieras de magnitud que están imbricadas fuertemente con la actividad económica, ya que sino esto sí podría profundizar la desaceleración económica y llevar a una profunda recesión. Por eso el rescate millonario con una especie de estatización para Fannie Mae y Freddie Mac (las grandes prestamistas hipotecarias), lo que no significa que los Estados Unidos reniegan del capitalismo y se volverán estatizadores compulsivos, como el actual gobierno argentino. Por eso también el salvataje a AIG, la principal empresa aseguradora de los EE.UU.. Bernanke sabe que defender a los ahorristas en su país es pensar en los depositantes y en los accionistas pequeños. · El cuarto, diferenciar entre banca comercial y banca de inversiones (o private banking), garantizando el “show me the money” para la primera hasta los límites que fijan las regulaciones existentes, tratando de ayudar o dar soporte, cuando esto es posible, a los bancos de “primer piso” que trabajan con el segmento de la sociedad de recursos medios y altos. Estos bancos, por lo demás, tienen contratados sus propios seguros para cuidar los depósitos de los ahorristas (por eso usualmente no están afiliados a la Fdic), y queda claro que los instrumentos financieros de sus clientes (bonos, fondos de inversión y otros productos) siguen siendo propiedad de sus clientes, y el banco sólo es el custodio de estos instrumentos. · Promover que los tradicionales bancos de inversión (como Merril Lynch, por ejemplo) sean absorbidos por la gran banca comercial en caso de ser viables estas instituciones, o de una magnitud tal que podría poner en riesgo la delicada situación y las expectativas de la gente. Así se vio que el fin de semana pasada el gobierno (y la Fed, que no es el gobierno y es una entidad independiente y autónoma) sentó en una mesa de negociación a Bank of América y a Merril Lynch, cerró la puerta y tiró la llave hasta que ambas entidades se pusieran de acuerdo sobre precio y condiciones y el lunes a la mañana pudieran dar la noticia de la “fusión” entre ambas famosas entidades. ¿Porqué Lehman Brothers quedó afuera y no fue salvada? Es un tema que se debatirá por años, y habrá gente que dirá que deberían haberla salvado y gente que dirá todo lo contrario. ¿Será el famoso moral hazzard? Epílogo, un adiós demorado a los yuppies Amigos y no tan amigos, hoy los mercados en los Estados Unidos cerraron al borde mismo de la euforia con el conocimiento de una nueva Agencia seguramente estatal propuesta por el secretario del Tesoro, que administraría fondos para los salvatajes bancarios y gestionaría los casos de pasivos incobrables para enfrentar los casos de insolvencia, lo que se suma a la tendencia de instrumentar regulaciones prudenciales menos laxas que las que había hasta el año pasado. No hay muchas novedades sobre esto aún, así que mejor no avanzar sobre temas en que aún no hay información cierta. Las acciones de los bancos volaron, en todo caso. Habrá algunos pesimistas que dirán que esto fue sólo un rebote luego de la “carnicería” del lunes y otros que dormirán más tranquilos porque confían que los que manejan la nave saben lo que están haciendo. Ya lo saben, el mundo se divide en optimistas y pesimistas, y los mercados también. Lo que es seguro es que la Fed seguirá adelante con su política de “show me the money”, todo lo que sea necesario, y salvando las instituciones con pruebas de solvencia y de tamaño suficiente como para “merecer” para ser socorridas ante el pánico colectivo incapaz de discriminar entre solvencia e iliquidez. Y seguirá trabajando con el secretario del Tesoro de turno, sea demócrata o republicano. Claro: allí las instituciones funcionan y respetan sus jurisdicciones. Esto es, Bernanke está cuidando tanto a los depositantes como a los pequeños accionistas de los bancos, para evitar una remake de la crisis del ’29. El mundo financiero que surgirá de esta crisis será diferente. Los bancos de inversión quizá sean luego de todo esto un recuerdo nostálgico de los yuppies, de tiempos de atención personalizada y a veces muy profesionalizada (no siempre, como lo demuestra esta misma crisis) a los clientes vip, quienes encontrarán otras formas de asesorarse con consultores privados que no serán los mismos que gestionen sus operaciones. Mientras, los bancos comerciales se harán cargo de asesorar a sus clientes mayoritarios (segmentados en comunes, gold y platino, por ejemplo) y en concretar las operaciones, con un avance hacia productos financieros menos volátiles y más populares (casi commodities, la palabra de moda) y, claro está, muy regulados para que la historia no vuelva a repetirse. Los yuppies, los muchachos y las chicas VP de los Beeme, los Porches, los Mercedes o los Audis, los llamados Amos del Universo según “La Hoguera de las Vanidades”, pasaran a trabajar organizando y gestionando todo este proceso en los grandes bancos comerciales (aunque quedarán sólo los mejores, o los más rápidos, o los más trepadores, o los más trabajadores, o los más brillantes, en una mágica selección al más puro estilo “darwiniano”, nos guste o no. Y eso será todo, más allá de los millones de accionistas que en estos meses perdieron una montaña de riqueza alimentando la burbuja de los commodites, la burbuja financiera, la burbuja inmobiliaria y otras burbujas. Y Paltrow, seguirá adelante con su alegría de siempre y su elegante y respetuosa manera de tratar a sus clientes, con sus conocimientos aprendidos en las universidades de Chicago y su Ph.D. en la universidad de la vida. Será, seguramente, una de las últimas yuppies, sino la última. Seguramente tendrá menos tiempo, tendrá más horarios, terminará siendo la Ceo del banco o se retirará y tendremos más tiempos para ser felices e infelices, así es la vida. Y todo por una mariposa que aleteó en Wall Street.
Hasta la Victoria Secret, como diría el gatito de Nik (ya saben que yo son un poco frívolo, menos mal, sino la vida sería muy aburrida y angustiante)… Un abrazo, ajusten sus cinturones de seguridad, y los otros también. El Hombre Electrónico (políticamente incorrecto)

4 comentarios:

  1. Dany: Un par de cositas: 1) La soja a 300 o 350 dólares implicaría retenciones del 20% como máximo y gran batifondo de los chacareros. Orbe dicta, el gran economista santacruceño de almacén, tendría que devaluar para licuar el gasto y volver a alcanzar superávit. Cada dólar que baja la soja implica 50 mill. de pesos menos de retenciones al año, de manera que habría desde los 400 y chirolas de ahora, una pérdida que orillaría entre los 1.000 y 2.000 millones de dólares sólo por la soja, habría que sumarle la del maiz, trigo y girasol que también acompañarían a la soja.
    2) Creo que Bernanke y Bush con Lehman intentaron aplicar el Moral Hazzard, paso a paso diría Mostaza Merlo y viendo como reaccionaban los mercados y la estampida que se produjo, no les quedó más remedio que ir por el todo y jugarse todas las fichas con el último paquete. El castigo moral que mentaba Milton Friedman debe aplicarse en tiempo oportuno y no luego de haber dejado inflar la burbuja como Greenspan que tuvo la tasa por el piso y cuando la tocaba, la aumentaba 1/4 de punto, un relojito ya que todos sabían cuánto la aumentaría. Eso originó la exhuberancia irracional, burbujazo que estalló como tenía que suceder.
    3) Hay que ver también el papel que jugaron las calificadoras de riesgo, que daban tres "a" a cualquier producto; y es que era maná del cielo para éstas, con la tasa por el piso e inversores buscando rendimientos mejores que los del tesoro americana, se largaran a comprar cualquier porquería; y estas porquerías debían llevar el sello "IRAM" de Standard and Poors, Flitchs y otras, agradecidas ellas ante tanto producto financiero. Y está claro que los controles fallaron, por ejemplo con el shorteo en exceso. Las correcciones como siempre, llegan tarde, cuando corre sangre....
    4) El salvataje del gobierno y la FEd es contra los depósitos en los bancos comerciales, los accionistas de bancos y empresas han visto perjudicada su inversión, eso es innegable, aunque si se ve en qué huibera pasado si no ocurría el salvataje, ahí sí te doy la razón ya que habrían sucedido varias quiebras y el precio de las acciones sería cero, en todo caso, un salvataje indirecto para los accionistas.

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  2. Hola, no sé quien sos pero seguramente nos conocemos. Tu comentario es tal cual, no puedo decir otra cosa que estoy de acuerdo en todo. Greenspan, ahora se ve (con el diario del día siguiente), jugó con las tasas demasiado al filo e inflóa la burbuja. Tenés razón. Con la soja a 300-350 las retenciones debieran bajar a 25% o menos, y eso es un grave problema fiscal para el gobierno, y sino lo hacen baja la producción. Tenés razón con esto también.
    Rspecto a las calificadoras de riesgo, tarde y mal, tenés razón otra vez, la crisis fue muy rápido, pero no sé... si hubieran calificado al momento tendríamos además inestabilidad de calificaciones, no sé que es peor.
    Y con respecto a los sallvatajes a los bancos, me parece que no había otro camino.
    Conclusión, en un todo de acuerdo, lástima, con lo lindo que es pensar diferente de vez en cuando...
    Un abrazo,

    Daniel

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  3. Porque "calle de la pared" cuando realmente es la "calle del muro"?

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  4. Es cierto, es la calle del muro. Gracias por la corrección, lo que pasa es que "suena" mejor Calle de la Pared, y así quedó. Saludos. Daniel

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